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viernes, 30 de diciembre de 2011

MIQUEL PUJADÓ CANTA A JOAN MARAGALL


Maragall, paraula viva (tempsrecord, 11) es el título del nuevo trabajo de Miquel Pujadó. Un CD/DVD dedicado íntegramente a la poesía de Joan Maragall.

Registrado en vivo, en la Nova Jazz Cava de Terrassa el 19 de octubre de 2011, Pujadó repasa en profundidad la obra de Maragall, contando con colaboradores de lujo como Serrat, Aute, Pascual Maragall, Núria Feliu, Màrius Serra, o Lídia Pujol, entre muchos otros, recitando entre canción y canción.
Un trabajo austero y bello, perfecto para acercarse a la profundidad poética de Maragall.
www.miquelpujado.cat

Dejo una "cápsula" con una de los poemas/canciones de este interesante trabajo de Pujadó, Les muntanyes, acompañado con algunos retratos del cantautor que he tomado en diversos momentos.
La traducción del poema (complicado traducir a Maragall) es, más o menos, la siguiente:

LAS MONTAÑAS
A la hora que el sol se pone, 
bebiendo el chorro de la fuente, 
he saboreado los secretos 
de la tierra misteriosa. 
Desde dentro del canal 
he visto el agua virginal 
venir del oscuro nacimiento 
a regalarme la boca,

y me entraba pecho adentro ... 
Y con sus claros goteos 
me penetraba  al mismo tiempo 
una sabiduría dulce.

Cuando me he incorporado y he mirado, 
la montaña, el bosque y el prado 
me parecían de otro modo: 
todo parecía otra cosa.

Sobre el bello morir
comenzaba a resplandecer 
por caminos de celajes
el blanco cuarto de luna nueva.

Todo parecía un mundo en flor 
y el alma era yo.

Yo el alma olorosa de la pradera 
que estaba deseando florecer y ser segada.

Yo el alma pacífica del rebaño, 
asustadizo por la umbría y medio escondido.

Yo el alma del bosque que hace ruido 
como el mar, que está tan lejos en el horizonte.

Y el alma del Saulo era yo todavía 
que da a toda fuente su sombra clara.

Yo de la timba el alma profunda 
donde la niebla se levanta y se despierta.

Y el alma inquietaa del torrente 
que llama en la cascada resplandeciente.

Yo era el alma azul del estanque
que se asoma al viajero con ojo extraño.

Yo el alma del viento que todo lo mueve 
y la humildad de la flor cuando se desflora.

Yo era la altitud de la cresta ...
Las nubes me amaban hondamente, 
y en el largo amor del ensimismamiento
se fraguaba mi alma serena.

Sentía la delicia de las fuentes 
nacer en mi seno, regalo de los ventisqueros, 

y en la amplia quietud de los horizontes 
se sentía el reposo de las tormentas.

Y cuando el cielo se abría a mi alrededor 
y reía el sol en mi verdosa llanura, 
las gentes, a lo lejos, estaban todo el día
contemplando mi belleza soberana.

Pero yo, llena del anhelo 
agitador del mar y las montañas, 
fuertemente me dirigía para llevar al cielo 
todo lo de mis lados y mis entrañas.

· · · · · · · · · · ·
          A la hora que el sol se pone, 
          bebiendo el rayo de la fuente, 
          he saboreado los secretos 
          de la tierra misteriosa.

Camprodon, 1901 
http://es.wikipedia.org/wiki/Joan_Maragall